QUIERO VACACIONES

 

Faltan 3 semanas para salir de vacaciones pero ya no aguanto, en lo personal pienso que tengo razones más grandes que los demás para desear las vacaciones.

Desde pequeña viví en Santa Ana, cuando salí del colegio decidí estudiar en la ECMH y por lo tanto me vine a vivir a la capital, pero mi familia y mi casa están allá, la verdad en ss hay muchos más lugares que en Santa Ana y es más entretenido y sí Santa Ana es un pueblo, pero extraño mi casa, las atenciones, la comida, mis perritas etc.

Es difícil pero es algo por lo que tengo que pasar, pero en vacaciones disfruto cada segundo en mi casita, ahora recuerdo cuando estaba en último año del colegio, como ansiaba “la libertad” pero eso no es nada comparada con el amor de tu hogar.

Esa libertad que tanto quería sólo me duró un par de meses y sí disfruté y salí, pero rápido empecé a extrañar el sentirte protegido, esperando en tu hogar, platicar con alguien en las noches o que te cuiden cuando estás enfermo.

Lo bueno de todo esto es que he aprendido a valorar mi hogar, mi familia y el amor que me dan y sólo lejos pude saber la importancia de éstos.

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Arte barroco

Dentro de nuestra cátedra de Historia del Arte, vimos el arte barroco, lo examinamos, lo entendimos, aprendimos.

Uno de nuestros trabajos consistió en la selección de una pintura del arte barroco, que reuniera sus principales características: realismo y sensualidad, lo que teníamos que hacer era copiar la pintura, por medio de una fotografía con nosotras mismas de modelos.

La pintura que elegimos fue: “Gallegas en la ventana” de Bartolomé Esteban Murillo, hacia 1.670,  la técnica es óleo sobre lienzo y sus medidas reales son 134×107 cm.

Al momento de copiar la pintura, en mi grupo las actrices fueron: Liliana Rodríguez y Melany Quan, al finalizar la sesión fotográfica, hicimos uso de photoshop para conseguir algunos detalles y finalemente en el mismo programa, utilizamos las brushes para crear un mejor efecto.

Nos robaron la 18

El domingo 15 de mayo del presente año fue la final del fútbol nacional, Fas – Alianza.

Desde muy temprano los aficionados de ambos equipos se reúnen en el Estadio Cuscatlán para brindar su apoyo.

A las 3 de la tarde el clásico nacional dio inicio, casi por finalizar el primer tiempo, el árbitro pita sobre el área, marcando un penal en beneficio del equipo albo, este fue el primer gol que sonó en el Cuscatlán, injusto o justo Alianza toma la delantera en el marcador.

El equipo tigrillo entra desanimado al campo de juego el el segundo tiempo y el arbitro pitaba de manera pésima y en contra de C.D. Fas, el equipo albo perdía el tiempo, de cualquier manera, si no era el portero, eran los volantes que se “tiraban” perdiendo hasta 3 minutos, los cuales no fueron repuestos en ningún momento.

La turba desanimada y el equipo demoralizado y así vino el segundo gol, que derrumbó totalmente al “fasito”, muchos empezaron a salir del Cuscatlán al perder totalmente la esperanza y faltando poco para finalizar el partido el equipo santaneco logra el 2 a 1, el equipo se levanta, la barra despierta y Santa Ana entera se detiene, el gol se olía, todo el partido estaba en el área que defendía Alianza, sin embargo era demasiado tarde.

El árbitro pita y le da el gane al equipo de San Salvador. El público aplaudió al C.D. Fas y a diferencia de otras finales, muchos se quedaron esperando la copa de segundo lugar y en Santa Ana se festejaba como ganadores, muchos esperaban al equipo en la entrada, hubieron fuegos artificiales y todos gritaban “Pum Pum FAS”

Amor de madre

A mi madre

Oh sol de mi niñez, madre querida,
que te ocultas en nubes de pesares,
los ecos de mi alma entristecida
lleve hacia ti la brisa de los mares.

No muevo el arpa a melodioso canto
por seguir el fantasma de la gloria,
cada son es la gota de este llanto
que consagro a tu plácida memoria.

Si lleno de pesar mi triste pecho
su llanto no vertiera en este día,
a mis penas el alma cauce estrecho
en mares de dolor se anegaría.

Si yo culpable fui o si he sembrado
de crímenes la tierra que me abriga,
o al cielo en su justicia he provocado
¿porqué, oh madre, porqué cruel te castiga?

¿Porqué sumida en la doliente ausencia
te erige sus cadalsos el dolor?
Tu delito fue darme la existencia,
¡fue tu delito tu materno amor!

¿Quién de ti me apartara, madre mía?
¿Quién ha turbado tu felice anhelo?
el que trueca en desorden la armonía,
y la paz ahuyentó del triste suelo.

El oro, sí, fue el oro mercenario
que abrojos presta al cabezal del hombre,
el oro a la ventura necesario
hasta de aquel que aborreció su nombre.

Lo buscaré, sí, madre, y la ventura
a vivir con nosotros volverá,
su tiránica ley, de la natura
los vínculos de amor no romperá.

En arras pues de bienhechores tratos
van con destino, madre, a tu sustento,
de mi primer afán los dones gratos,
son muestras de esperanza y de contento.

Que no la vanidad ni las grandezas,
ni codicias injustas, criminales,
me impulsan a soñar con las riquezas,
mis fines son, lo juro, celestiales.

La paz del corazón, el goce santo
de la familia en el honrado gremio,
el bien no individual, son el encanto
que busca el corazón cual grato premio.

¡Ah! ¡si cual ave que llevó ligera
a sus hijos las presas inocentes,
en alas de mi amor volar pudiera
o darte mis abrazos elocuentes!

Tú me diste tu sangre en alimento
en la risueña edad de mi lactancia,
hoy mi sudor, mi ser, todo mi aliento
los cuidados te pagan de la infancia.

Y aun yacen en mi pecho enrojecidas
por fuego de virtud, las bendiciones
que me diste al partir, no desoídas
se pierdan tus maternas oraciones.

Bendigo, sí, a mi vez, bendigo el oro
que así se presta a generoso empleo,
lo bendigo también si enjuga el lloro
o redimiendo al infeliz lo veo.

Mas, oh madre, ¿qué alcanzo con que vivas
si los aromas de tu amor no alcanzo?
¿qué te importan los dones que recibas
si en pos de tus caricias no me lanzo?

Adiós, oh madre, pues, ruégale al cielo

que luzca siempre su genial bonanza
y nunca el triste y nebuloso velo
nos encubra ¡ay! ¡el sol de la esperanza!

Se muere osama, beatifican al papa, la boda real…

Han pasado tanto acontecimientos importantes en un sólo fin de semana, que la prensa, televisión y otros medios informativos se han vuelto locos por mantener al tanto a todo el mundo.

Primero empezamos con la boda real, transmitida en vivo desde Inglaterra, con un rating increíble, toda la gente hablaba del vestido de Kate Middleton, de los sombreros de las invitada, del protocolo etc.

Además todos los canales transmitían la historia de amor entre el príncipe y su princesa, que realmente no es princesa sino duquesa desde que dijo sí.

Después la beatificación de Juan Pablo II, el mundo se alegró pues es quizás la única persona que veremos santa en nuestros tiempos, muchos nacimos con ese papa y lo vimos morir, lloramos su muerte y esperamos con ansias el proceso de santificación.

Pero hay otros que critican la postura de la Iglesia Católica al “hacer santas” a las personas, en respuesta a eso sólo puedo citar al padre que dio la homilía del domingo, en la misa a la que asistí: “La Iglesia no hace santo a nadie, reconoce la santidad del que nació, vivió y murió como un santo”

Juan Pablo II sin duda alguna fue un santo, un alma noble, tierna, que no tuvo miedo a huillarse ante el mundo entero al pedir perdón en nombre de la Iglesia, por sus errores en el pasado, un hombre ejemplar que visitó países en donde nuestra religión no es parcticada, se sentó en la misma mesa con diferentes líderes políticos y religiosos, proclamando una Iglesia de amor y caridad.

Y finalmente la muerte del “más buscado”: Osama Bin Laden. El domingo en la noche twiter se encargó de informarme de la muerte de este señor, luego cnn me lo confirma con el discurso de Barack Obama.

La verdad es una inmensa duda la que nos queda tras esta misteriosa muerte, pues el cadáver nunca fue enseñado públicamente y muchísimos no creen en la muerte de este líder del terrorismo, algunos dicen que ya estaba muerto o que sigue vivo, pero pocos son los que creen que el pasado domingo fue asesionado.

Lo único que podemos afirmar es que el fin de semana de mayo 2011 será recordado históricamente por haber sido rico en acontecimientos importantes a nivel mundial.